El trabajo científico en Moa tiene un referente indiscutible: el Centro de Estudios de Medio Ambiente (CEMA). Y detrás de ese referente, una directora con trayectoria sólida y un equipo que ha convertido a esta institución en un modelo dentro de la ciencia ambiental cubana.
Yaritza Aldana Aldana, Doctora en Ciencias de la Educación y profesora Titular, lidera un centro que no solo investiga, sino que forma, publica y aporta soluciones concretas a los desafíos ambientales del territorio.
— Un premio que habla de pertinencia y resultados —
«Esta es la tercera vez que recibimos el premio provincial de medio ambiente por parte del CITMA en Holguín», explica la profesora Yaritza con orgullo. «Eso demuestra visibilidad y pertinencia de nuestros resultados científicos e investigativos».
El galardón no es un reconocimiento aislado: es el reflejo de un trabajo colectivo donde participan profesores y estudiantes de toda la universidad, todos comprometidos con la protección del entorno.
Entre los aportes destacados por el premio se encuentran las contribuciones al observatorio ambiental de la provincia; la defensa de tesis de maestría y doctorados en temáticas ambientales; así como publicaciones científicas en revistas internacionales de grupos 1 y 2, el más alto nivel de impacto.
— Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo: el sello de excelencia del CEMA —
Tres palabras resumen años de trabajo sistemático: Peligro, Vulnerabilidad y Riesgo (PVR). El CEMA cuenta con un grupo de expertos acreditado por la Defensa Civil nacional, y es la única universidad cubana que posee un equipo de alto nivel especializado en estos estudios.
«Esa acreditación no es un simple papel», afirma la directora. «Es la constatación de que en Moa se hace ciencia ambiental con rigor, con método y con resultados que trascienden las fronteras del territorio».


— 50 años de historia y un futuro con más compromiso —
En el contexto del aniversario 50 de la universidad moense, el premio adquiere un significado especial. Yaritza asegura que este reconocimiento «aumenta el compromiso de proteger el entorno con investigaciones serias, profundas y que defiendan el medio ambiente».
La mirada del CEMA ya está puesta en el futuro: formar a las nuevas generaciones de estudiantes y docentes, teniendo en cuenta las características propias de Moa, su industria, su geografía y sus desafíos ambientales.
— Un referente que inspira —
A 50 años de su fundación, la Universidad de Moa no solo celebra medio siglo de historia: le entrega a Cuba y al mundo una prueba fehaciente de que la ciencia ambiental con raíces locales puede tener alcance global. La institución académica no se conforma con estudiar el entorno: lo defiende, lo protege y lo proyecta hacia el futuro, y ello se evidencia con los resultados recientes del CEMA.
En tiempos donde los desafíos ambientales no entienden de fronteras, Moa demuestra que el rigor científico, el compromiso docente y la pertinencia social pueden caminar juntos.
Hoy, cuando el mundo mira con urgencia hacia la sostenibilidad, el territorio minero metalúrgico ya tiene respuesta: ciencia propia, hecha en la mayor de las Antillas, con sello universitario y vocación de futuro. Ese es el legado de los primeros 50 años. Y el mejor augurio para los que vienen.




