En el contexto de las celebraciones por el medio siglo de la Universidad de Moa (UMoa), la graduación del curso 2025-2026 no solo significó el cierre de una etapa académica, sino el nacimiento de nuevas promesas para el desarrollo científico y profesional del territorio.
La casa de altos estudios graduó a 251 nuevos profesionales de las diferentes ramas del saber, de ellos, 41 con títulos de oro, se entregaron 27 premios al Mérito Científico, cinco reconocimientos a los que se destacaron como dirigentes de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) y tres a los militante de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC).
Entre los jóvenes que recibieron sus títulos, tres estudiantes resaltaron no solo por sus altos índices académicos, sino por sus historias de vida, sacrificio y amor por la enseñanza.
Marianela Pérez Reyes, Erika Solange Miranda Silva y José Antonio Benoit Pérez, desde distintas ramas del saber, coinciden en un destino: devolver a las aulas parte de lo que recibieron.
Marianela se convirtió en Ingeniera Geóloga y resultó la Alumna Integral del curso 25-26, igualmente fue laureada en las categorías de Defensa y Cultura. Ella pretende superarse y llegar a ser como sus futuros compañeros (hoy profesores) de la carrera de Geología, paradigma para sus estudiantes.
Erika por su parte, se graduó como Lic. en Contabilidad y Finanzas. Su premio al Mérito Académico, así como el agasajo en las categorías Docencia y Alumno Ayudante muestran su apego a la investigación constante. La joven se mantendrá vinculada a la UMoa como profesora a tiempo parcial.
Mientras, José Antonio, será un nuevo Maestro Primario que se suma a la formación de niños y niñas desde la ética y el respeto, seguro de que su generación tiene mucho que aportar. El departamento de Ciencias Pedagógicas en el centro superior le abre las puertas para su desempeño laboral.
Las historias de estos jóvenes están atravesadas por la disciplina, el sacrificio y el amor a la profesión, son un reflejo del espíritu que ha caracterizado a la Universidad de Moa en sus 50 años de historia.
Marianela , Erika y José Antonio no solo recibieron un título, sino que asumen el compromiso de seguir construyendo conocimiento desde las aulas, demostrando que el verdadero logro no está en el pergamino, sino en la huella que dejan en quienes los acompañan. La UMoa cierra un ciclo y abre otro, con la certeza de que su relevo generacional está en buenas manos.



