Orografía
El área está caracterizada orográficamente por su diversidad y complejidad,
existiendo zonas pantanosas, llanuras fluviales pero con predominio de un
relieve montañoso, constituido casi en su totalidad por el sistema Sagua-Baracoa
y las montañas bajas de las cuchillas Moa-Toa.
El relieve de la zona costera generalmente es de llanuras abrasivas marinas,
denudativos y ligeramente diseccionadas con alturas de 20-25 metros. Las costas
son abrasiva-tectónicas y erosivo-tectónicas, correspondiendo a las zonas de
ascenso gradual.
En la porción Sur el relieve es típicamente montañoso y bastante accidentado,
siendo su origen tectónico, formado por grandes bloques que han sido desplazados
y han estado sometidos a los agentes de intemperismo, los que han ido denudando
y transformando la geomorfología del área.
Las características del relieve y el régimen de precipitaciones han favorecido
la formación de una amplia red hidrográfica, destacándose entre las principales
corrientes fluviales numerosos ríos y arroyos como son: Punta gorda, Yagrumaje,
Moa, Cabaña, La Vaca, Los Lirios, La Veguita y otros que se mantienen corriendo
toda la época del año.
En toda el área existen óptimas condiciones para la formación del escurrimiento
superficial, determinadas por las significativas láminas de precipitaciones y su
homogénea distribución espacio-temporal que dan lugar a rápidas y fuertes
crecidas que aumentan considerablemente el caudal de las corrientes principales
durante todo el año, así como por las condiciones textuales de las litologías
presentes y su calentura, en general, poco permeables y las condiciones
geomorfológicas del territorio (superficie aplanadas, escalonadas, separadas por
fuertes pendientes).
La alimentación de los ríos depende fundamentalmente de las precipitaciones,
aunque el flujo base se produce a partir de numerosos manantiales de poco caudal
y régimen permanente que drenen el acuífero fisural de baja acuosidad
desarrollado en el macizo ultrabásico, cuyas reservas dinámicas se renuevan
periódicamente, producto de la frecuencia e intensidad de las precipitaciones,
favoreciendo la existencia de una red hidrográfica que corre de Sur a Norte, es
del tipo dendrítica aunque en algunos casos se observa la red subparalela.
Dentro de las principales corrientes fluviales se destacan los ríos: Moa, Cayo
Guam, Quesigua, Los Lirios, Cabañas y Yagrumaje; así como diferentes arroyos.
Estos ríos sobrepasan los 1,5 m/seg de velocidad y los gastos oscilan entre
100-200 l/s.
El río Moa (Foto N°1) nace en la cota 960 m y desemboca en la bahía de Cayo Moa,
y corre en dirección NO-NE. Este se alimenta de los ríos Cabaña, Los Lirios y de
arroyos y cañadas que bajan desde regiones montañosas, al llegar a la zona de
pie de monte forman terrazas, sus orillas son abruptas y erosionadas en las
partes montañosas, mientras que en las partes bajas llanas y acumulativas en la
región de terrazas. En su cauce presenta numerosos meandros, con un caudal
aproximado de 4 m3/seg en período de seca, llegando en tiempo de
lluvia a 20 m3/seg. En período de lluvia se forman corrientes
turbulentas de mucha fuerza, lo cual provoca una marcada erosión de la parte
superior de las laderas de los ríos.
La cuenca del río Moa tiene un área de 139.25 km2, con una longitud
promedio de 15.60 km y una longitud total de 104.9 km, una altura de 400m y una
pendiente de 60.6 %, con un coeficiente de escurrimiento de 0.8, para zona de
precipitaciones máximas de 16.74 mm y un escurrimiento potencial de 186.5 x 106
m3.
El régimen estable del río se encuentra afectado por la actividad del hombre
fundamental mente por el desarrollo de la industria de níquel, que ha motivado
cambios socioeconómicos y naturales de envergadura, provocando un alto grado de
contaminación de las aguas del río y variaciones en sus caudales.
El clima de la región es tropical, caracterizado por la presencia de dos
períodos de lluvia: Mayo-Junio y Octubre-Enero y dos períodos de seca:
Julio-Septiembre y Febrero-Abril.
El mismo se encuentra influenciado por la orografía, sirviendo de pantalla a los
alisios del NE las barreras montañosas del grupo Baracoa - Sagua, provocando la
descarga de copiosas lluvias en la parte Norte.
La temperatura del aire en verano se encuentra entre 30-32 grados y en invierno
entre 22-26 grados y en las montañas entre 5 - 6 grados.
En cuanto a la humedad relativa se observa que en un período de ocho años
(1986-1994), la mínima se registró en Junio de 1993 con un 60 %, mientras que la
máxima se observó en los meses Junio, Octubre y Diciembre de 1986 con un 87 %,
la promedio es del 80 %.
La vegetación presente en el área es variada, encontrando formaciones vegetales
tales como: pinares, bosque en galería, arbustivo xeromorfo subespinoso (charrascal)
y vegetación secundaria.
En estos suelos se desarrolla el pino cubensis (pino de Moa) y plantas
latifolias, muchas de ellas endémicas de esta región, formando bosques típicos
sobre las laderas, las cuales alternan de pinares a bosques latifolios a una
mezcla de ambos y de nuevo a pinares en forma cíclica, (Samek 1974).
En la parte Norte (zona costera) es predominante el mangle rojo, en ocasiones
mangle prieto, patabán y llana. En costas bajas cambia a saladares y prados de
saladares.
En las zonas con suelo desnudo encontramos especies tales como:
-
Rynchospora tenuifolia griseb.
-
Rynchosfora sp.
-
Rynchospora Cernua.
Estos alcanzan una altura
media de 0.05 m.
En las áreas con hierbas podemos encontrar:
-
Andropegón gracelis spreng.
-
Andropegón glomeratus.
Con una altura media entre
0.5 y 1 metro.
En las zonas boscosas encontramos:
-
Pinus cubensis griseb.
-
Cameraria sp.
-
Casuarina sp
Estas y otras especies
existentes alcanzan alturas hasta de 10 metros.
Los suelos de Moa se caracterizan por su color rojo púrpura, estando situados
dentro de la región más extensa de suelos ferríticos de la isla, sobre macizos
de rocas ultrabásicas serpentinizadas. Representan en Cuba los perfiles que han
sufrido un intemperismo más intenso y un mayor grado de evolución en las
distintas etapas de su desarrollo (Inst de suelo 1973).
Este tipo de suelos se puede caracterizar como:
-
Suelos profundos.
-
De baja fertilidad.
-
De buen drenaje interno y gran parcelación del
agua.
-
Muy friables.
Tienen pH ligeramente ácido a
medianamente ácido, siendo la acidez mayor en la superficie que en la
profundidad (Cárdenas et al 1978).
Por otro lado es de mencionar la aparición de surcos erosivos y cárcavas, siendo
el grado superior del proceso de erosión que se manifiesta en estos suelos.
Una de las causas principales en la ruptura del equilibrio ecológico en esta
región es la minería a cielo abierto, entre otros de menor importancia, teniendo
en cuenta el impacto ambiental que provocan en estos suelos. Todo esto está en
estrecha relación con las propiedades físico-mecánicas propias de éstos.
Geología
Las rocas ultrabásicas sobre las cuales se desarrolla la corteza de intemperismo
datan con bastante precisión desde hace unos 60 millones de años.
La corteza de intemperismo niquelífera se manifiesta prácticamente por todo la
región, distribuidas en varios yacimientos cubriendo en un manto continuo
de
forma sinuosa irregular a las rocas ultrabásicas subyacentes.
En el área de los yacimientos es característico un
perfil queralítico ocroso en cuyo corte se destacan de abajo hacia arriba las
zonas siguientes :
1-) Zona de desintegración
2-) Zona de lixiviación y nontronización
3-) Zona de ocres
Zona de desintegración: Por su composición química las rocas de
esta zona son cercanas a las rocas no intemperizadas del basamento. Estas
rocas generalmente son estériles en cuanto a su contenido de componentes útiles
y su espesor varía desde, 1 hasta 10 m.
Zona de lixiviación y nontronización: Las rocas se presentan
manchadas de ocres y cubiertas por una red fina de carbonatos y querolitos en
las partes agrietadas. Son rocas de color verde grisáceo a verde claro y a
veces blancuzca. La potencia no supera los 4 m y con esta zona se relaciona la
mayor parte de las menas serpentinítas niquelíferas friables.(SB)
Zona de Ocres:: Es la mejor desarrollada y está
representada por ocres estructurales uniformes y finamente dispersos de color
pardo amarillento. Su potencia varía desde 0 hasta 27 m. Con ella está
relacionada la masa principal de menas lateríticas niquelifero (LB) y el
material estéril que componen el escombro de la parte superior del corte.
Geomorfología
Producto del intemperismo físico y químico de las
rocas ultrabásicas se han formado los depósitos eluviales, aluviale, aluviales -
deluviales y de pie de montaña, encontrándose estrechamente ligadas, formando un
campo geológico único.
En la corteza de imtemperismo predomina los depósitos minerales formados por
sedimentos eluviales.
Existe una gran variabilidad de pendientes en todo el yacimiento, con
relacionados al desarrollo de las potencias de la corteza de intemperismo. Las
pendientes que predominan varían de 0-5o ; 5-10o C y
mayores de 15o C en los valles de los ríos, lo cual puede
ser observado en el plano 04.
Biodiversidad
Los suelos donde se asienta la flora en nuestro municipio de Moa, son derivadas
de rocas ígneas ultrabásicas serpentinizadas caracterizadas por la presencia de
Ni, Co y otros metales pesados, así como por el alto contenido de Mg y ausencia
fisiológica del Ca,lo que ha evolucionado sobre estos suelos una flora muy
particular donde se encuentran pinares, charrascos y pluvisilvas riquísimas en
vegetación .(Rodríguez Ma. Get del 1986).
Además estos ecosistemas tienen gran diversidad y funcionalidad, tanto de su
biota, como la del suelo. Localizados en contados puntos de la región Moa-Baracoa,
donde ya no todos están altamente conservados como estos.
Esta área servirá de múltiples funciones, entre otras como patrón y reliquia de
este tipo de ecosistema, además aportarían recursos genéticos y auténticos y
otros elementos al servir de corredor biológico en la recuperación de las áreas
aledañas afectadas por la minería.
La biodiversidad de nuestro territorio (Moa) además de presentar un endemismo
local peculiar, constituye una fuente de recursos para la sociedad y junto con
el suelo, es fuente inagotable de recursos. Es por esta razón que además de
estudios encaminados a su conocimiento es necesario la aplicación de medidas de
protección y conservación que garantice su disfrute por generaciones actuales y
futuras.
Flora
Por estudios realizados en 1977 se precisó que sólo el 13.5% del territorio
cubano estaba cubierto de bosques, esto evidencia que nuestro país estuvo
sometido durante muchos años a un indiscriminado saqueo de las riquezas
florísticas. La alteración del complejo ecológico de las plantas y animales es
uno de los temas más debatidos en lo referente a la protección de la fauna y la
flora cubana. Con respecto a la flora resulta alarmante la cantidad de bosques
talados que traen consigo la desaparición de numerosas especies vegetales, a
veces endémicas.
A
pesar de este problema nuestro país sigue siendo privilegiado en este aspecto.
El archipiélago cubano posee una riqueza florística francamente elevada y
además cabe resaltar el endemismo de las especies.
Se localizan bosques excepcionales de 25-30 metros de alto con extraordinaria
exuberancia y representatividad de las especies endémicas,raras y maderables
poco frecuentes. Por otra parte la mayoría de las áreas del territorio de Moa,
que han sido trabajadas por la minería están en vegetación de pinar y ésta
corresponde a pluvisilvas y bosques húmedos de montañas, donde su biodiversidad
total es bien alta y poco estudiadas con integridad, tanto sus componentes como
su funcionamiento.
A
continuación describiremos algunas características de las diferentes formaciones
vegetales presentes:
Pluvisilvas. “Selvas lluviosas”
Bosque intertropical, verde todo el año de carácter hidrófilo (muy húmedo). Esta
formación vegetal es muy vigorosa alcanzando hasta 40 metros de alto con 3 capas
arbóreas, localizándose preferentemente en los valles de los ríos La Revuelta de
los Chinos y el Arroyón.Fotos 5.
Según diversos autores esta formación vegetal está determinada por el tipo de
suelo en que se implantan, y la pluviosidad.
Se realizó una colecta y observación botánica, con valores botánicos de Moa solo
que están representadas en herbarios en el Instituto de Ecología y Sistemática
pudiéndose identificar y establecer el siguiente inventario florístico.
-
PODOCRPIES EKMANII.
-
SIPERIES Sp.
-
DIDEMOPCNAX MORATOTONI.
-
NECTANDRA CORENCEA.
-
COECOLOBA BENTOENSIS.
-
REYNOSIA MUCRONALA.
-
CASEARIA RAMOSISIMA.
-
TIERNERA DIFUSA.
-
ARTHROSTILI DIUM.
-
JACARANDA ARBOREA.
-
O COTEA CUNEALA.
-
CYRELA CUBENSIS.
-
HYPERBAENA LANSICOULIS.
-
CLUSIA TETRASTIGMA.
-
ILOANEA CURATEFOILIA.
- BECHERIS SCORPEDEDES.
- DETTA MILICOIDES.
-
CALICARPA Sp.
-
LOBELLA CUBANA.
-
TABEBUIA DIBEA.
-
GALACTIA EARLII.
-
BERARIOLA SOLANIFOLIA.
-
HARPALICE AUGUSTIFLORA.
-
GOCHNATIA RECURVA.
-
HYPERICUM STYPHELIODES.
-
MICONIA MOAENSIS.
-
OCOLEA MOAENSIS.
- MOACROTON LANCEOLALUS.
- CALY COGONIUM GRISEBACHI.
Bosques Subespinosos (Charrascales)
Son formaciones de bosques o matorrales bajos, siempre verdes, que alcanzan
alturas desde 6 y 8 metros hasta 10 metros, desarrollándose en suelos
esqueléticos y pocos profundos, se localizan en la parte norte donde se
encuentran algunas vegetaciones secundarias asociadas a la actividad del hombre.
La flora de los charrascales es muy rica; las especies que más se destacan son:
-
VAILA O VAINILLA.
-
SCAELA.
-
SPIROTECONA.
-
PIRIQUETA CUBENSIS.
-
JACARANDA.
-
VERNONIA.
-
RUBISEA GLETARDA.
-
ERICTOXIDO.
-
EXOSTEMIA.
-
CAMERARIA OVALIFOLIA.
-
MANAJU.
-
CASEASEA JAQUINOFOLIA.
-
GELETARDA GRASIPES.
-
NOTODUAN.
-
BORRERIA.
-
MAL PIGEA.
-
UVILLA.
Fauna
Al igual que nuestra flora, la fauna cubana es de una riqueza extraordinaria, lo
cual está determinada por la misma causa que dan igual carácter a nuestra
flora, la fauna cubana presenta también un alto porciento de endemismo en sus
diferentes grupos zoológicos.
En el área que nos corresponde el estudio, a pesar que no se estudió la fauna,
conocemos que se caracteriza por una heterogeneidad y por la abundancia de
especies raras con características peculiares desde las pequeñas microrrisas
hasta el cocosí, además de nuestra popular ave que es la cotorra, así como el
tocororo, la cartacuba, el ruiseñor y el catey que son verdaderas joyas de la
biofauna cubana que se encuentra en nuestros bosques de pluvisilvas.
Es evidente la importancia que reviste al hacer el análisis de la flora y la
fauna en nuestra área de estudio, donde se encuentra muy preservada,
considerando las medidas por mantener el grado de conservación natural y evitar
su extinción.
Según estudios sobre la biodiversidad de nuestro territorio se reportan que la
fauna en las concesiones mineras de Moa existen un total de 427 especies de las
cuales 80 son de arácnidos, 112 de anfibios, 100 de aves y 106 de mámiferos de
los cuales 104 se reportan como endémicos, 5 en peligro de extinción y 13
vulnerables, así como 31 aves migratorias.
Estado Actual del Medio Ambiente en la Región
de Moa
El estudio de la historia ambiental está basado en
el análisis del proceso de asimilación y transformación de los grupos
poblacionales del territorio, el cual es el resultado de los cambios migratorios
producidos en cada etapa.
En la transformación ambiental del territorio han
tenido lugar un conjunto de regularidades y patrones de asimilación espacial que
han determinado su situación geográfico-económica y ambiental actual, con una
distinción de los procesos espaciales de asimilación, resumidos según su
carácter dinámico temporal en tres etapas: La del surgimiento (etapa de
subsistencia), la del inicio del crecimiento (etapa de economía extractiva) y la
del desarrollo en la economía del territorio de procesos planificados y
expresiones proporcionales en los planos sectorial y territorial (etapa
revolucionaria).
El análisis temporal de la asimilación económica
del territorio de Moa es factible de presentar en tres grandes etapas:
I.
Etapa. Surgimiento de la Economía
Tradicional de Subsistencia.
II.
Etapa. Crecimiento de la Economía
Extractiva.
III Etapa. Desarrollo en la Economía del
Territorio de Procesos Planificados y Expresiones Proporcionales en los
Planos Sectorial y Territorial (Etapa Revolucionaria).
Los impactos provocados al Medio Ambiente costero
por las operaciones actuales de la explotación minero-metalúrgico en fase de
construcción, pueden considerarse como nulos, en comparación con los provocados
por la operación y vertimientos conjuntos de las Plantas P.S.A. y E.C.G. y
fundamentalmente la primera, que descarga los contaminantes producto de la
minería, y se caracteriza por el color rojizo de las aguas del río hasta la boca
del Puerto extendiéndose por toda la franja costera desde la desembocadura del
río Moa hasta la desembocadura del río Punta Gorda, la cual es perfectamente
observable a simple vista y en las imágenes de satélites.
Evolución Histórica del Medio Ambiente en la
Región de Moa
La región, por el carácter de sus suelos
lateríticos y su topografía abrupta, exceptuando la llanura costera, se libró de
la deforestación intensiva a que se vio sometida el resto de la isla por el
desarrollo de la industria azucarera, dada por la necesidad de proveer tierras
para el cultivo de la caña de azúcar y combustible para la industria. Esto tuvo
su mayor auge en la segunda mitad del siglo XIX y más aún en la primera del
siglo XX.
Se inició así una explotación forestal selectiva
para la extracción de madera, todo ello con un carácter marcadamente local. En
este siglo se incrementó cuantitativamente la extracción de madera a toda la
región, pero manteniendo un carácter selectivo. Este incremento de la
explotación forestal, afectó prácticamente a toda la región, por lo que
actualmente resulta imposible identificar geosistemas totalmente naturales,
aunque los resultados obtenidos reflejan que en estas áreas tiene lugar un
intenso proceso de regeneración natural de la vegetación.
El proceso de deforestación, descortezado vegetal
y minado, que impuso el desarrollo posterior de las explotaciones mineras a
cielo abierto de las cortezas de intemperismo ferroniquelíferas y la asimilación
económica del territorio producto del incremento de esta actividad trajo como
consecuencia el desarrollo de intensos procesos erosivos, potenciados por las
características pedológicas y litológicas, las relativamente fuertes pendientes
y los volúmenes, frecuencias, intensidad y homogénea distribución de las
precipitaciones que presenta este territorio cuando están expuestos los suelos y
cortezas de intemperismo, son muy erosionables, fundamentalmente por erosión
vertical, aún con mínima pendiente si se acumula suficiente caudal,
produciéndose grandes cárcavas; además se produce una intensa erosión areal en
todas las pendientes con lateritas expuestas.
A partir de los criterios expuestos y de las
disponibilidades de fotografías aéreas e imágenes para el estudio de la
evolución histórica del Medio Ambiente del área se consideranr cuatro momentos
diferentes:
-
1956: Son las más antiguas y
corresponden a un momento de desarrollo de la explotación maderera y de la
minería del cromo, inmediatamente anterior a la explotación niquelífera.
-
1972: 16 años después del
anterior, hay un amplio auge de la explotación minera en los yacimientos de la
Pedro Sotto Alba, con las consecuentes afectaciones al medio.
-
1984: A 28 años después se
producen los impactos generados por las labores de explotación de la Planta
E.C.G., que se suman a los de la vecina P.S.A. y el resultado de su efecto
combinado en el tercio inferior del río Moa. Este momento refleja también el
inicio del movimiento de tierra para la construcción de la Planta Las
Camariocas.
-
1995: (Diciembre) A los 39
años se refleja la situación ambiental actual, con los efectos acumulados por la
explotación de la Che Guevara y la Pedro Sotto Alba, ocasionados por un
inadecuado manejo ambiental; así como la avanzada construcción de Las Camariocas
y exploración de sus yacimientos.
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